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Cerrajeros Urgentes
El tiempo es el peor enemigo para todos los componentes de un hogar, así como limpiamos a diario la cocina, el baño y el piso, debemos hacer mantenimiento a cada pequeño detalle que forma parte de nuestra casa, en esta oportunidad comenzaremos por los candados, esos que tenemos en algunos sitios, donde guardamos por lo general, herramientas, repuestos, materiales de jardinería etc.
Con el paso del tiempo, el polvo, la lluvia y los distintos componentes del aire, se van adhiriendo a estos causando fricción dentro de las partes del candado, es por eso que debemos hacer mantenimiento periódicamente, para evitar que en el momento menos indicado, sea un verdadero dolor de cabeza abrirlo.
Por muy simple y tonto que pensemos que es el mantenimiento, esté evitara que cuando más necesitemos usarlo, no se nos complique al abrirlo. Si el candado ha estado expuesto a la intemperie puede tener oxido, esto va a dificultar su uso.
Para que funcionen adecuadamente, los mecanismos que están expuestos a desgaste deben lubricarse de manera apropiada y periódica. El lubricante, que se debe utilizar tiene la propiedad de incrustarse entre las partes en movimiento, para que forme una especie de barrera que reduzca el frote y el desgaste.
Sencillos pasos y materiales para realizar un mantenimiento adecuado:
Recipiente
Vinagre
Paño Limpio
Lubricante (en el mercado existen muchas variedades de estos productos) Para lubricar el mecanismo de un candado, la mejor elección es el aceite de vaselina, que se aplica con una jeringa o con un trapo.
Lija fina
Manos a la obra:
Lo más importante es realizar esta limpieza cada 3 o 6 meses, a fin de evitar malos ratos.
Si el candado esta oxidado una manera de eliminar el óxido de manera rápida y sin costos excesivos, es ponerlo a remojar en un recipiente con vinagre, (esto puede tarde de una a dos horas). El vinagre hará que se afloje el óxido que esta incrustado en el mecanismo y de allí podemos comenzar a realizar un mantenimiento para su mejor funcionamiento,
Cepille el candado para quitar el óxido que este muy pegado. Y luego seque con un paño limpio.
Frote con una lija fina a fin de quitar el exceso de óxido.
Con un spray de lubricante cubra los orificios de la llave y de las láminas que cierran. El lubricante a utilizar no debe ser graso.
Rocié lubricante en la llave.
Inserte la llave y haga su funcionamiento varias veces, con esto hacemos que el lubricante penetre en todo el mecanismo.
Espere un tiempo para permitir que el spray lubrique todas las áreas del mecanismo del candado.
Golpea el candado suavemente a fin de que este bote con el lubricante partículas muy adheridas del óxido.
Elimine el exceso del lubricante.
Inserta la llave y comience a girar, esto debes hacerlo varias veces, abrir y cerrar para que el lubricante haga el trabajo de aflojar las partes que con el paso del tiempo y el uso se han desgastado y por lo que cuesta más abrirlo.
Es muy importante para evitar que las piezas se desgaten con mayor rapidez, que usemos materiales adecuados para cada sitio de nuestro hogar, es decir si el candado va a estar a la intemperie existen modelos que son más resistentes a este tipo de clima, si por el contrario el candado va a estar en un lugar seco y protegido, podemos utilizar el adecuado para esta exposición. Todos los componentes de nuestro hogar necesitan atención y mantenimiento así garantizamos su buen funcionamiento y una vida útil prolongada.

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